#7 Su Gracia Es Suficiente: Cuando la presencia de Dios es la fuerza para continuar
Notas del Episodio (Resumen Breve)
¿Qué haces cuando sabes que Dios tiene el poder para sanar, pero decide no hacerlo? En este episodio compartimos un testimonio vivido con nuestra nuestra hija, quien desafía toda lógica médica al vivir con lo que algunos llamarían «Medio Corazón». A través del proceso descrito en este episodio, descubrimos que algunos milagros no suceden de la forma en que esperamos, sino que empiezan con la transformación de nuestra propia mente y emociones al reconocer a un Dios soberano. Cuando las respuestas de la ciencia fallan, Su gracia nos es suficiente.
Pasajes bíblicos clave: Isaías 55:8-9 | 2 Corintios 12:7-9 | Salmos 65:5
Los milagros suceden hoy
Nuestra hija acaba de cumplir 11 años. Es un milagro que despierta cada día. Nació con una cardiopatía congénita severa y su pronóstico de vida era de reservado a muy malo.
Su condición fue detectada durante mi embarazo así que los médicos nos dijeron que no iba a nacer. Luego que nació, pensaron que solo viviría algunos días. Estuvo en terapia intensiva ocho días, y al ver que seguía viva nos advirtieron que sólo viviría un mes.
Su doctora había planificado hacerle varias operaciones, pero a medida que pasaba el tiempo, el corazón de la niña se volvía más hipertrófico (un crecimiento exagerado del musculo del corazón), por lo que nos comunicaron que no había posibilidad de operarla sin que falleciera en el proceso.
Lo último que nos han comentado los médicos especialistas en genética es que no tiene la proteína que hace que el corazón lata. Es como ver un vehículo que funciona sin combustible.
La Pregunta Difícil: ¿Por qué Dios no hace el milagro?
Como padres creyentes sabíamos que Dios la podía sanar, que Él podía darle un corazón nuevo.
Siempre que se oraba por sanidad, presentaba a mi hija creyendo que Dios haría un milagro. Pero esto no sucedió. Me preguntaba ¿Por qué un Dios como el que tenemos no le daba un corazón nuevo? Yo estaba segura de que Él tenía el poder, pero, ¿por qué no lo hacía?
Al parecer mi sentimiento no era tan lejano al del apóstol Pablo quien pidió al Señor tres veces que le quitara “un aguijón”, a lo cual el Señor le respondió «bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad» (2 Corintios 12:9).
Su poder se perfecciona en la debilidad
En el momento de la espera la gracia de Dios es suficiente. Y si pasa o no pasa el milagro que necesito en el momento en que creo que lo necesito no debo olvidar que la gracia del Señor me bastará.
Su poder se ha perfeccionado en la debilidad de nuestra hija, ya que ella vive cada día con un corazón que según la genética ni siquiera debería latir, pero así lo hace porque Dios lo permite.
Conclusión: Pensamientos Más Altos que los Nuestros
No es fácil que Dios nos diga que no o que simplemente debemos esperar para lo que tanto anhelamos. Pero si estamos dispuestos a ver su gloria, Él se manifestará de maneras que ni imaginamos ya que «sus pensamientos son más altos que los nuestros» (Isaías 55:9) y nos sorprenderá con «tremendas cosas» (Salmos 65:5).
¿HAS SIDO MINISTRADO POR ESTE EPISODIO?
¿Estás atravesando una crisis de salud o un diagnostico difícil?
La historia que acabas de leer/escuchar es un recordatorio de que, cuando la ciencia médica agota sus opciones, la fe abre una puerta enorme para que Dios se glorifique.
Si estás buscando una herramienta para que tengas armas de fe, historias inspiradoras y nuevas esperanzas, la palabra de Dios es una fuente inagotable para ello. Nosotros también hemos hecho un pequeño folleto que puede ser de gran bendición en estos momentos.
