#1. Me Cansé de las Malas Noticias: El Antídoto Bíblico contra el Temor y la Incertidumbre
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Notas del Episodio (Resumen Breve):
En un mundo saturado de pantallas que solo transmiten crisis, enfermedad y desesperanza, es natural sentirse agotado y confundido. En este episodio, reflexionamos sobre el peso de vivir rodeados de pronósticos desalentadores, conectando la realidad actual con las estrictas medidas de aislamiento y las tres terapias intensivas que atravesamos en los primeros años de vida de nuestra hija Elisa. Descubre cómo cambiar radicalmente de enfoque: de las estadísticas humanas al temor reverente a Dios, el cual nos capacita para recibir la mejor noticia de todas: la promesa de la vida eterna en Jesucristo.
Pasajes bíblicos clave: Salmo 112:1-7 | Juan 14:6 | Eclesiastés 3:11
El Peso de la Saturación Informativa y la afección en el alma
No sé si a ti te pasa igual, pero quiero que reflexiones por un momento en lo siguiente. El mundo actualmente atraviesa una crisis sanitaria que ha derivado en muchos otros problemas, económicos, sociales, espirituales. A veces me he encontrado mirando las noticias en la tele como esperando que alguien diga algo que me dé un poco de esperanza.
Pero esto no sucede. En cambio, cada día se habla de más contagios, más muertes, más desempleo, más hambre, nuevas cepas, más peligrosas, más restricciones. Y no sé si a ti te pasa lo mismo, pero uno se queda más preocupado y confundido.
En este punto es donde debemos detenernos y cambiar nuestro enfoque, volver nuestra mirada a Dios y dejar de mirar nuestras circunstancias y lo que nos rodea. Voy a compartir contigo una experiencia personal. Hace 11 años mi familia y yo comenzamos un proceso donde conocimos más a Dios y le vimos hacer muchos milagros en nuestras vidas, especialmente en la vida de nuestra hija Elisa.
Con un pronóstico médico de reservado a muy malo, nuestra hija ha sobrevivido a pesar de las sentencias de los médicos que nos decían que no iba a nacer, que si nacía iba a vivir una semana, máximo cuatro meses, tienes que prepararte para lo peor, se va a cansar, se va a desmayar, va a tener crisis de hipóxia, entre muchas otras cosas.
Nuestra Historia con el Aislamiento y las Mascarillas
Lo primero que nos dijeron los médicos era que nuestra hija no podía recibir visitas, por lo menos durante los dos primeros meses de vida. Cualquier enfermedad que pudiera contraer era muy peligrosa para ella, debido a que su sistema inmunológico era débil.
También nos decían que debíamos fortalecernos para lo que pudiera pasar. Y yo siempre me preguntaba, ¿qué es lo que puede pasar? ¿Qué es eso que a ellos les preocupa tanto que yo no entiendo?
Ya en casa comenzamos un estricto régimen de limpieza. Usábamos tapabocas, mascarillas como hoy en día, ¿verdad? Tanto así que nuestros besos para nuestra hija eran a través de ellos. No dejábamos que nadie viniera a casa, y el que venía en algún momento también debía usar su mascarilla.
Nos lavábamos las manos con gel antibacterial a cada rato. Así que en cierta manera estamos familiarizados con todo lo que estamos viviendo. No es algo nuevo para nosotros.
Recuerdo que ese primer año de vida de nuestra hija vimos a muchos médicos. Y todos nos daban malas noticias. Una de ellas era que debía ser operada varias veces. Otra, que había que hacerle un trasplante de corazón. Después que su corazón no estaba funcionando, la hipertrofia muscular está aumentando.
No puede ser operada porque se queda en la mesa de operación.
Desde que nuestra hija nació, ha vivido tres terapias intensivas. Sabemos lo que es estar allí. Sabemos lo que significan las vigilias, el no comer, el pasar necesidad.
El ver muchos niños morir a tu alrededor. Y sentir que la muerte camina en esos lugares. Igual pasa hoy en día. Con todo lo que estamos viviendo, sabemos que podemos ser parte de las estadísticas.
Y nuestros corazones se llenan de temor cuando pensamos que uno de nosotros, un familiar, incluso nuestros hijos, pueden pasar a formar parte de la lista de fallecidos.
Entendemos el miedo y la incertidumbre que esto genera. Y sabemos lo que es estar rodeado de malas noticias y sentir temor de lo porvenir. Pero la Biblia habla que debemos tener temor a Dios. Esto es confiar en Él.
Dice el Salmo 112: Es clemente, misericordioso y justo.
Fíjense que nos dice que el hombre que teme a Jehová no tendrá temor de malas noticias. Así que ahora, en este tiempo donde escuchamos tantas malas noticias, si nuestro corazón está confiado en Dios, no tendremos temor de ellas. Además, hay una buena noticia en medio de toda esta situación que sobrepasa cualquier otra mala noticia que nosotros podamos recibir.
Y esa buena noticia es que Dios envió a su Hijo para que en él podamos tener vida.
Es importante que entendamos que Dios tiene pensamientos de bien para todos. Pero el hombre ha decidido tomar su propio camino, aprovechándose del privilegio de poder elegir, dándole la espalda a Dios y atentando contra su propia vida y la de su prójimo. Por esto es necesario arrepentirse, es necesario buscar a Dios y Él ha establecido el camino para la reconciliación.
Jesús dijo, yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí. Jesucristo es la buena noticia. Él es el camino que indicó el Padre para volver a su plan original, en donde el hombre está en comunión total con Él. Así que este es el tiempo de decidir.
El mensaje más importante para ti es que puedas entregarle tu vida a Cristo. Para que pase lo que pase, tú puedas tener la confianza de que tienes vida eterna.
Dice Eclesiastés 3.11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Es tiempo de tomar la decisión, de caminar conforme a los planes de Dios, de vivir en ese temor a Dios.
No porque así se van a resolver nuestros problemas y vamos a dejar de escuchar malas noticias. Tampoco significa que vamos a dejar de sufrir, sino porque podemos vivir por fe, confiados en la promesa que nuestro futuro será vivir con el Creador de todo.
Así que, si estás cansado de malas noticias, así como me pasa a mí muchas veces, es bueno recordar que tenemos una muy buena noticia. Que en Jesús podemos tener vida y vida eterna. Que en Él podemos tener paz en medio de la tormenta.
Que en Él podemos encontrar ese gozo en medio de las pruebas. Y que pase lo que pase, nuestra vida estará en sus manos.
Recuerda, podemos tener esperanza. Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, porque no tendrá temor de las malas noticias. Hasta la próxima.
