#8. La alegría llega al amanecer: Por qué esperar en Dios transforma tu dolor más profundo en un milagro diario
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Notas del Episodio (Resumen Breve):
¿Has deseado alguna vez cerrar los ojos y adelantar el tiempo para escapar de una prueba dolorosa? En este íntimo y conmovedor episodio de Testificamos, Yulimar cumple su promesa y nos abre el corazón para relatar su propia experiencia con el ejercicio de la paciencia, al enfrentar una situación de salud con su hija de 10 añitos de edad, la cual tuvo un pronostico reservado por un diagnostico médico complejo.
Pasajes bíblicos claves: Salmo 30:5 | Juan 16:21 | Salmo 40:1
Los doctores no han podido operarla
Y por supuesto que mi historia tiene que ver con la situación de salud de nuestra hija. No sé si te lo he comentado antes, pero ella tiene una cardiopatía congénita compleja, tanto así que los doctores no han podido operarla y ni siquiera piensan como una posibilidad un trasplante de corazón.
Ella ya tiene 10 años. Y es un milagro que despierta cada día contra todo pronóstico y de manera excepcional, ya que además de las diferentes anomalías que hay en su corazón, se descubrió hace poco que su cuerpo no produce la proteína que hace que el corazón se contraiga y se dilate. ¿Te imaginas eso? Es como ver un coche andar sin gasolina. Pero sí, así es la vida de nuestra hija cada día, un milagro en todos los sentidos.
Sus primeros años de vida fueron muy difíciles, se enfermaba mucho, sobre todo le daban infecciones respiratorias, y esas infecciones en dos oportunidades fueron tan graves que la llevaron a estar hospitalizada y a punto de perder su vida. Si eres padre, podrás imaginarte lo difícil que es esto, pensar que tu hijo o tu hija pueden morir y tú no puedes hacer nada para impedirlo.
Mi esposo, en estos momentos tan duros, cerraba sus ojos y se decía a sí mismo: quiero que esto pase ya y que la niña tenga 10 años.
Ya. ¿Recuerdas el título del programa pasado? Ya, la famosa palabra del ahora mismo. Y es que cuando sufrimos, eso es lo que queremos, que pase ya todo eso que estamos viviendo.
Pero mi esposo era muy ambicioso. No solo quería que finalizara ya, sino que avanzara el tiempo tan rápido que nuestra hija estuviera grande.
Y como te dije anteriormente, justo ahora la niña ha cumplido 10 años. Por supuesto, el tiempo no pasó tan rápido como mi esposo hubiese querido, pero podemos mirar atrás y ver todo lo que hemos vivido y valorar cada experiencia Porque luego del dolor ha venido la alegría.
El Valor de los Procesos y el Gozo Tras la Tormenta
Dice el Salmo 30, versículo 5: El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría.
Creo que podrías decir junto a mí que las alegrías que has tenido después de sufrir han sido más intensas. Dice Juan el Evangelio en el capítulo 16, versículo 21: La mujer cuando da a luz tiene dolor porque ha llegado su hora, pero después que ha dado a luz un niño ya no se acuerda de la angustia por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. Así también Las pérdidas que has tenido te han ayudado a valorar lo que tienes ahora, y de los errores que has cometido has podido sacar preciosas enseñanzas. Pero para todo ello te es necesaria la paciencia.
Mi hija no llegó a tener 10 años en un abrir y cerrar de ojos. Ha sido un proceso y todavía lo es. Justo esta semana la vio su doctor y nos dijo casi sin esperanza: sigue igual.
Cada vez que escuchamos esto de los médicos tenemos la tentación de caer en tristeza, deprimirnos, angustiarnos, pero nuestra esperanza no está en lo que ese doctor puede ver con todos sus aparatos y todo su conocimiento. Nuestra mirada está puesta en aquel que creó a nuestra hija y la hizo especial para revelar cada día su grandeza y su poder.
Un Propósito Soberano en la Dificultad
Asimismo, Dios tiene ese plan para ti. Él quiere revelar en tu vida, a través de tus circunstancias difíciles, su grandeza y su poder. Es por eso que te animo a que sigas adelante y confíes en que hay un mañana lleno de alegría para ti y un futuro repleto de esperanza. Por supuesto, si entregas tu corazón a Dios, él espera por ti. Y como te dije antes, él es el Dios de la paciencia y quiere que le conozcas en medio de tus circunstancias, por difíciles que sean.
Conclusión: Espera Paciente y la Respuesta de Dios vendrá
Pero antes de anhelar que pase ya lo que estás viviendo, decide esperar en Dios con paciencia, porque finalmente él se inclinará y oirá tu clamor.
Así lo dice el Salmo 40:1. Pacientemente esperé a Dios y se inclinó a mí y oyó mi clamor.
