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T2_#3. La gran bendición de un NO de Dios: Esperar en Su perfecta voluntad

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Notas del Episodio (Resumen Breve):

¿Qué hacer cuando oras con insistencia pero Dios te responde que NO? En este episodio descubriremos cómo una respuesta que parece negativa puede convertirse en una oportunidad para experimentar el poder de Dios y conocerlo de una manera más profunda. Hoy hacemos una pequeña reflexión sobre la oración perseverante, la rendición a la voluntad divina y la gratitud, incluso cuando Dios decide obrar de una manera diferente a la que esperamos.

Pasaje bíblico clave: 2 Corintios 12:7-9

¿Cómo debemos actuar cuando Dios responde que no a nuestras oraciones?

Una historia bíblica relacionada directamente con el tema la encontramos en 2ª de Corintios 12:7-9.

En ella, el apóstol Pablo nos dice lo siguiente: Precisamente para que no se me suban los humos a la cabeza, tengo una espina clavada en mi carne. Se trata de un agente de Satanás que me da de bofetadas para que no me ensoberbezca. 3 Veces he pedido al Señor que me libre de esto, y otras tantas me ha dicho: te basta mi gracia, porque mi fuerza se realiza plenamente en lo débil. Con gusto, pues, presumiré de mis flaquezas para sentir dentro de mí La fuerza de Cristo.

De esta declaración podemos aprender varias cosas.

La primera es que Pablo fue insistente en su oración. Dice que rogó al Señor. Eso es más que solo pedir, tiene que ver con derramar su alma en oración clamando a Dios por esa situación. La segunda es que el apóstol espera la respuesta de Dios. Ha desarrollado su oído espiritual y logra entender con claridad lo que Dios le está diciendo.

Esto nos hace reflexionar un poco en cómo está nuestra comunicación con Dios. ¿Podemos diferenciar su voz del ruido que nos rodea? ¿Podemos entender el mensaje fuerte y claro? Si no es así, enfoquémonos en la oración y y en la intimidad. No hay más secreto que este.

La fuerza que viene después de un NO de Dios

Y como tercer punto, si Dios nos dice que no, ¿tomamos la actitud correcta o nos ponemos como un niño malcriado y gritón que se queja?

Piensa por un momento cuál ha sido tu actitud en algunos momentos cuando Dios te dice que no.

Veamos ahora el cuarto punto. Pablo logra decir: con gusto presumiré de mis flaquezas para sentir dentro de mí la fuerza de Cristo. Él logró entender que ese no de Dios lograba un mejor resultado que el que cualquier sí pudiera tener. Él realmente se sentía fuerte, no por tener lo que había pedido, sino por saber que la fuerza de Cristo lo hacía fuerte. ¿No crees que Dios está esperando de nosotros que podamos experimentar esa fuerza que en muchas ocasiones proviene de un no?

Dios te acompaña en cada proceso doloroso

Gloria a Dios por sus sí, pero también por sus no. Porque pase lo que pase, serán de bendición para nuestras vidas. Y ahora retomo la conversación que habíamos tenido en el programa pasado. ¿Recuerdas que Dios me dijo que no a ponerle un corazón completo a nuestra hija?

Ella sigue con la mitad de su corazón, pero toda esa experiencia nos ha motivado hasta hoy a hacer todo lo que hacemos y a reconocer a Dios en todos los procesos, algunos de ellos dolorosos, pero al ver atrás y recordarlos puedo decirte que valieron la pena.

Esos no de Dios fueron la inspiración y la gasolina para nuestro ministerio y nos enseñaron a conocerle de una manera más profunda.

Y hablando de gasolina, Te cuento una última cosa. Hace poco a mi hija le han hecho un examen de ADN y han concluido que su corazón no produce la proteína que hace que se contraiga y se dilate para que se produzca el latido. Sin embargo, el corazón de mi hija late todos los días.

El milagro: Un auto que funciona sin gasolina

Es como un carro que funciona sin gasolina, un coche que funciona sin gasoil. Y que además lleva ya unos 11 años rodando sin parar. ¿Logras imaginar eso? Dios no le puso un corazón nuevo a nuestra hija, aunque tiene todo el poder para hacerlo. Más bien decidió enseñarnos que el latido de su corazón depende de él todos los días, y no solo el de mi hija, el mío y el tuyo también.

Conclusión: Ríndete y que se haga su voluntad

Y con el tiempo y en mi relación con Dios me fue confirmada esa verdad. Me gustaría traer a memoria un devocional que leí hace mucho tiempo, en el que me encontré con la siguiente frase que he tratado de aplicar a mi vida: ora por lo mejor, prepárate para lo peor, y agradecido espera y lo que Dios mande.

Creo que la primera parte de esta frase tiene que ver con la fe. Siempre debemos orar pidiendo a Dios lo mejor para nuestras vidas. La segunda tiene que ver con nuestra rendición, pedir que se haga su voluntad, que puede ser que no nos guste. Y la tercera tiene que ver con la aceptación, reconociendo que Dios siempre obra para bien en nuestras vidas.


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