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#9. Tengo miedo de morir: una respuesta a lo borroso que se ve la eternidad

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Notas del Episodio (Resumen Breve):

¿Alguna vez has sentido un miedo que te paraliza? El miedo es una emoción que nos puede paralizar, pues es una respuesta a algo que nos está pasando en el momento o que puede pasar en el futuro. Puede ser real o producto de nuestra imaginación. Se alimenta de nuestras experiencias y de nuestras creencias. Puede alterar nuestra percepción y afectar la manera en que vemos a Dios. Sin embargo, la Biblia repite muchas veces «no temas» y nos insta a superar este sentimiento mediante la oración, la fe y el reconocimiento de lo que Dios es y puede hacer. En Dios podemos superar nuestros miedos más profundos.

Pasajes bíblicos claves: Isaías 41:10 | Salmo 34:4

El miedo nos puede limitar en gran manera

El miedo es una emoción que afecta nuestra mente, nuestra alma y nuestro cuerpo. Si bien cuando hablamos de miedo siempre pensamos en él de una manera negativa, realmente este tiene como propósito, en un sentido positivo, nuestro autocuidado, es decir, ponernos a salvo de cualquier peligro.

Cuando se convierte en una emoción no sana, el miedo llega a provocar una conducta limitante en nuestra vida y puede llegar a controlar nuestra voluntad sin que nos demos cuenta. De aquí viene lo que conocemos como fobias, que es un miedo exagerado frente a algo que te paraliza. Puede ser miedo a las alturas, a espacios cerrados, a ciertos animales. Si piensas por un momento qué te impide hacer algo, la mayoría de las veces la respuesta será que tienes miedo. Puede ser miedo a intentar algo nuevo o miedo a dejar algo que sabes que no está bien.

Hay miedos mucho más profundos, como el miedo a la soledad, el miedo a morir, el miedo a tener una enfermedad grave. Y muchos otros que podríamos mencionar. Lo cierto es que el miedo en nuestras vidas se convierte en un enemigo silencioso que puede pasar desapercibido nuestras barreras o escudos de protección.

Como te dije anteriormente, el miedo nos paraliza, nos detiene o hace que vayamos más lento en nuestro diario vivir. Además, el miedo fuera de control tiene algunas consecuencias negativas. De este miedo incontrolado sale la mentira, nace la enemistad, la desconfianza, la falta de fe, la baja autoestima, entre muchas otras cosas.

El miedo nos impide disfrutar de los placeres de la vida

Otra cosa que hace el miedo es que nos bloquea emocionalmente, y esto ocasiona que se nos haga difícil disfrutar de los pequeños o grandes placeres de la vida. El problema del miedo es que vivimos en un futuro que no existe y nos perdemos de vivir el presente que ya tenemos.

En general, la mayoría de los miedos se basan en las amenazas futuras, hechos posibles, en situaciones que podrían ocurrir. El miedo no distingue edad, ni sexo, ni conocimiento, ni estado, ni ni dinero, pues nace en la imaginación, en dar por hecho lo posible y pensar en la certeza del quizás.

¿Qué podemos hacer entonces? La respuesta al miedo es la confianza, pero no te estoy hablando de una confianza en ti mismo, ni en los que te rodean, ni en tus circunstancias. Todas estas cosas pueden cambiar o dejar de ser. Debemos confiar en lo que permanece, en lo que es y nunca dejará de ser. Te estoy hablando de alguien que no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse.

Dice la Biblia que todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. Si hay alguien en quien podemos confiar, esa persona es Dios, el cual es el mismo ayer, hoy y siempre.

El miedo está condicionado por nuestras creencias

Te voy a hacer una pregunta: ¿qué se te viene a la mente cuando piensas en Dios? ¿Cómo te lo imaginas?

A.W. Tozer dijo: lo que viene a nuestra mente cuando pensamos en Dios es lo más importante de nosotros. Tal vez usted vea a Dios como un padre enfadado, un genio espiritual, o incluso un salvavidas de último minuto. Cada forma de ver a Dios alimenta un miedo o necesidad en nuestras vidas.

Fíjate esto: el miedo afecta la manera en cómo vemos a Dios. Lo que sucede es que en realidad el miedo afecta nuestra percepción de todas las cosas. Creo que por ello Dios hace un énfasis especial en este tema. La frase no temas En sus diferentes combinaciones, en plural o singular, o en diferentes tiempos verbales, aparece más de un centenar de veces en la Biblia como una instrucción directa dada por Dios.

Te voy a mencionar algunas de ellas. Dice Isaías 41:10: No tengas miedo, pues yo estoy contigo. No temas, Pues yo soy tu Dios, yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa. Salmo 34:4 dice: Oré al Señor y él me respondió, me libró de todos mis temores.

Podemos superar el miedo cuando depositamos nuestra confianza en Dios

Estos son solo algunos ejemplos. Dios está consciente de que sentimos miedo. Y sabe cómo nos afecta, pero también sabe que solo colocando toda nuestra confianza en él podremos vivir sin temor. Voy a hacerte otra pregunta: ¿a qué le temes?

¿Crees que Dios puede hacer algo al respecto? Si es así, no dudes en buscarlo y entrégale en oración tus miedos. Dile lo que sientes. Él no se va a sorprender ni se va a escandalizar, pues ya sabe todas las cosas. Él te creó y te conoce.

Solo espera que puedas conocerle y que juntos puedan vencer el miedo y el temor.


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